martes, 16 de junio de 2020

La Pared

Entre los distintos trabajos que he hecho estos cuatro años está el de "pintor de brocha gorda", no es algo que agregue valor a mi currículum, pero es un trabajo al fin y al cabo, y el trabajo enaltece.

Estos días he descubierto situaciones de mi vida con las que no he estoy de acuerdo en haberlas hecho, errores, malas decisiones, fallos, etc. He descubierto que estoy decepcionado de mi actuar, que aquello de lo que no me arrepentía haber hecho, ahora sí me arrepiento, porque el dañado he sido yo, principalmente. Esto ha hecho que la coraza de defensa del alma y el corazón se haya hecho cada vez más dura y gruesa, hasta ya no poder.

Soy diabético, y sin saberlo inicialmente a ciencia cierta, no tuve el cuidado de tratar bien a mi cuerpo, lo cual trajo consecuencias pues ahora tengo neuropatía diabética. Hace unos días tuve una recaída, de nuevo fallé en cuidarme, deje de quererme, deje de tener una motivación por seguir en este plano terrenal, y me di cuenta de esos pensamientos, fui conciente de ello, lo acepté, pero me avergüenzo de eso, nunca pensé que sería de esas personas con una afección mental y me da pena aceptarlo, pero se que lo tengo y lo estoy descubriendo ahora. 

Hoy estaba pintando una pared, de una casa que no ha estado habitada por un gran tiempo, la pared está llena de humedad y manchas de moho ya adheridas, difíciles de quitar. Me visualicé como esa pared, con sus manchas como mis errores, no se pueden borrar porque no se puede dar marcha atrás y cambiar el pasado, con sus imperfecciones porque el albañil no tuvo cuidado al hacerla, así como yo me descubro imperfecto, porque no nacimos inmaculados. Pero se que esas manchas pueden cubrirse y pintar un nuevo manto, algo nuevo sobre ellas, algo blanco brillante como va quedando esa pared cada vez que le doy una pasada de pintura, no es un proceso sencillo, la primera mano apenas y cubre las manchas, así que requerirán más manos. Así es mi recuperación, no es a la primera que ya vaya a cambiar o a resarcir el daño que me hecho, sino requerirá varias manos para estar listo. 

Pero aquí estoy hoy, pintando mi pared de blanco, para hacer nuevas creaciones sobre ese nuevo manto, con las enseñanzas del pasado las cuales debo evitar.

Gracias Dios por esta iluminación.
Gracias mamá y papá por la vida
Gracias Citla y Karla por su amor
Y a todas las personas que me están acompañando y apoyando en esta etapa, Dios los bendiga.

Junio 16, 2020
La Castellana

martes, 19 de mayo de 2015

Pollo con arroz tropicaloide

Cortas 2 milanesas de pechuga de pollo en cubos, salpimentar y marinar con salsa de soya. Colocar en congelador y reservar. En una cacerola se pone a calentar 6 cucharadas de aceite de oliva. Una vez caliente, se pone a sofreír media cebolla, un pimiento verde y dos dientes de ajo, todos finamente picados. Cuando la cebolla haya acitronado, aderezar con unas gotas de jugo Maggy y seguir revolviendo. Cortar dos tomates y dos rebanadas de piña en cubos finos. Espolvorear la piña con canela y reservar ambos. Sacar el pollo del congelador y añadir a la sartén con la verdura, cortar un chile Serrano en rodajas y colocar en la sartén. Sofreír hasta que el pollo esté ligeramente dorado y entonces añadir el tomate y la piña, seguir sofriendo por 3 minutos. añadir un caballito de ron y dejar que consuma. Añadir dos tazas de arroz blanco cocido y recoger.  Disolver un cubo de caldo de pollo concentrado en dos tazas de agua caliente y añadir a la sartén. Sí falta agua, añadir hasta que cubra el arroz y pollo. Sazonar con 1 cdita de nuez moscada, 1/2 cdita de pimienta y una cucharada de paprika, añadir 3 cucharadas de cilantro picado y exprimir 1/2 limón. Dejar a fuego medio hasta que reduzca y espese tantito el caldo. 

domingo, 13 de enero de 2013

El Remolino. (Lecciones de vida 1)

Sucede que la tranquilidad del día se vio alterada de súbito. El remanso de las aguas pronto habían adquirido una fuerza descomunal, controlar la canoa en esas corrientes era complicado, un peñasco aquí, otro por allá y a cada remada golpeaba contra rocas. Las fuerzas empezaban a mermar, la corriente era más intensa, el curso del río giraba y giraba, el esfuerzo hacia que por momentos se nublara la vista, pero no dejaba de remar, sólo que sentía que ese paraje ya lo había visto antes.

Pasó un poco de tiempo para darse cuenta que remaba en círculos, vueltas alrededor de un remolino, clavaba el remo de uno y otro lado, cada vez con menos fuerza, el agua hacia su parte, como si reclamara una ofrenda para sí misma. Parecía inútil tanto esfuerzo, a cada metida del remo en el agua sentía que la canoa se hundía más y todo se desvanecía. 

Surgieron las preguntas, ¿Cómo llegue hasta aquí? ¿En qué momento me metí en esto? ¿Cuando me descuidé? ¿Dios, donde estás? Los recuerdos de la vida se asomaron, alegrías, experiencias, personas, amores, familia, sueños. ¿Y ahora como los voy a realizar?, ¿Cuando los cumpliré? ¿De que vale soñar?... Remo aquí... Remo acá... Sin fuerzas...la vista se nubla por el esfuerzo... todo se oscurece... sueños... esperanza... inconsciente... 

"Dame Señor, un corazón vigilante... Un corazón noble..." Aquella oración de juventud volvía a hacer eco en la desesperación, cada vez con más fuerzas, con plenitud, "y un corazón generoso para servir"... Servir, hay que servir! Esto no se puede acabar aquí! No me puedo hundir! . Desde hace rato solo doy vueltas, pero ni bajo, ni subo, debo subir, si remó hacia un solo lado subo, y con la fuerza centrífuga debo salir disparado fuera del remolino, ¡sólo necesito ese resquicio! ¡Vamos! la fuerza vuelve como un segundo aire, un ligero soplo de vida, ¡rema, rema, vamos! Un destello de luz incide sobre la vista, del negro pasa al blanco total, luego al amarillo, verde, azul, paz, serenidad, ¡Si, lo he logrado! El paisaje vuelve a su naturalidad, siento ese cosquilleo que resbala del ojo a la comisura del labio, de sabor amargo, de sabor triunfo y alegría. 

Es cierto, el curso inicial es diferente, es otro rumbo, lo que significa nuevos aprendizajes, nuevas experiencias, otras oportunidades. Pero ya nada me detiene, tengo la fuerza para salir avante y triunfante, en esta nueva aventura, en el río de mi vida.

"¡Hey go! Yo remando voy, por el río mi canoa va, y en las tardes frescas por la selva voy"

Gracias Señor.


Para una Juana de Arco.
Enero, 2013.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Para llevar


Levantas el teléfono, con esa urgencia que solo el hambre hace que surja después de horas de trabajo. Marcas el número en automático, a sabiendas que será la misma voz masculina con tono "amanerado" que te contesta habitualmente recitando el menú del día, aunque de antemano ya sabes que pedirás. Ring, ring, ring! ...ring, ring, ring! --- Bue.. --- ¡Carajo! ¡hasta que contestas! ¡Mándame lo de siempre! --- Disculpe la tardanza señor, es mi primer día, ¿si fuera tan amable en dictarme que se le ofrece?, para hoy el menú consiste en... Y te quedaste clavado en la disculpa, esa voz, totalmente femenina, suave, con ese ligero acento del norte que tanto te enciende, como arrastrando la ese, rasposita, sensual, cachonda, ardiente, deseable, llena del erotismo que siempre has buscado en las decenas de féminas que has querido conquistar. Te disculpas, le pides que repita el menú, haces que te describa cada guiso y cuales son las guarniciones, solo para seguirla escuchando, bromeas sobre tu actitud, vuelves a pedir disculpas, se ríe, vas por buen camino, subes un poco el tono de la conversación, engruesas tu voz, hablas mas pausado, de forma seductora, coqueteando, ella ríe más, lo cual te anima a aventurarte a hablar de temas mas íntimos, le indicas tu pretensión de conocerla, le describes lo que harías con ella, ella guarda silencio, solo su respiración se escucha con una intermitencia directamente proporcional a lo erotizante de tus palabras, hasta que escuchas un leve gemido... y un suspiro. Una sonrisa cubre tu rostro, sabedor del efecto que acabas de causar. 

Abres los ojos, te estiras, bajas de la cama presto a bañarte y, mientras cae el agua fría para mitigar el calor onírico, piensas en ella, la imaginas como en tu sueño, de la misma forma que lo haz hecho desde hace dos semanas cuando te contestó por primera vez. Al fin terminas el ritual de inicio del día, sales rumbo a la oficina, y parafraseas la promesa enarbolada desde hace una quincena: "Hoy cruzaré la calle y la pediré PARA LLEVAR".


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Colaboración para la edición "Para llevar" de la revista Alter-Arte,

jueves, 8 de marzo de 2012

Día Internacional de la Mujer

Mujer: belleza, alma, fortaleza, fuerza, origen, destino. Que sería de la vida sin ella, simplemente no existiría. Hoy celebramos el día internacional de la mujer, para ellas, para todas las mujeres de mi familia, para todas las que son mis amigas, para las que fueron amores y para la que será mi pareja de toda la vida (cuando aparezca) va este homenaje, hoy en su día: una flor para otra flor.





miércoles, 7 de marzo de 2012

Diálogo con Dios

Hay días en que sentimos que las cosas no funcionan, tal parece que nos levantamos con el pie izquierdo, y pensamos que sin duda el destino y Dios se oponen a nuestros deseos y necesidades, en particular. Entonces nos quejamos y hacemos reclamos airados, renegamos de nuestra existencia, incluso llegamos a maldecir, descargando toda la ira acumulada por los desventurados sucesos, sin importar siquiera que en esa descarga dañemos a alguien más o a nosotros mismos.

Pero que tal si previo a esa descarga, tuviéramos la oportunidad de dialogar con Dios, tal vez entenderíamos mucho de lo que nos sucede y dejaríamos de quejarnos. Agradezco al amigo que me envió este diálogo, pues ese día se estaba convirtiendo en uno de esos, en que aparentemente, nada nos sale como queremos... y en definitiva, cambió la perspectiva de observar lo que sucedía. 

YO: Dios, ¿te puedo preguntar algo?
DIOS: Seguro. YO: ¿Me prometes que no te vas a molestar?
DIOS: Prometido.
YO (frustrado): ¿Porqué dejaste que tantas cosas me pasaran hoy?
DIOS: ¿Qué quieres decir?
YO: Bueno, me desperté tarde 
DIOS: Si...
YO: A mi carro le llevo una eternidad para arrancar 
DIOS: ajá...
YO (gruñendo): Para la hora de almuerzo, me prepararon el sandwich equivocado y me toco esperar de más... 
DIOS: Mmm...
YO: Camino a casa, se quedó sin batería el teléfono, ¡justo cuando iba a contestar una llamada!
DIOS: Muy bien
YO (Gritando): Y sobre todo, cuando llegué a casa, solo quería ver un poco de televisión y descansar, pero no encendió. ¡Nada me salio bien hoy! ¿Porqué hiciste eso? 
DIOS: Bueno, dejame ver.... El angel de la muerte estaba al lado de tu cama esta mañana y tuve que mandar uno de mis otros angeles para luchar por tu vida. Te dejé dormir mientras eso pasaba...
YO (Apenado): Oh... ‎​
DIOS: No quise que tu carro encendiera, porque había un borracho al volante en tu ruta que pudo provocar un accidente donde estuvieras involucrado si hubieras estado camino a tu trabajo...
YO (Avergonzado): ... 
DIOS: La primera persona que preparó tu sandwich hoy estaba enferma y no quise que te contagiara la enfermedad... Sabía que no podías darte el lujo de faltar en tu trabajo...
YO (en tono humilde): Oh.. 
DIOS: Tu teléfono se quedo sin batería porque la persona que estaba llamándote iba a comprometerte en un problema y no quise que tuviera la oportunidad de involucrarte en una situación de esas.
YO (suavemente): Ya veo, Señor. 
DIOS: Y la televisión tenía un corto circuito que iba a ocasionar un apagón en tu casa esa noche. No quise dejarte en la oscuridad.
YO: Lo siento, Dios
DIOS: No te preocupes, solo aprende a confiar en mí.


"Inmortal hasta cumplir mi misión"
Delangel.

jueves, 1 de marzo de 2012

Saciando el apetito en El Timón.

Parte de las obligaciones, que el letargo laboral en que me encuentro me impone, es llevar a mi mamá a hacer sus cobros y pagos de inicio de mes, lo que implica hacer colas en bancos, escuchar platicas de jubilados (incluyendo los aromas y olores que emanan), mentársela al que está detrás del cajero automático por no saberse el NIP correcto, aguantar el tránsito, el calor y otras cosas más. Pero lo bueno es que al final siempre varias veces hay su recompensa. Hoy la fila del banco estaba mas larga que de costumbre, lo que hizo que nos retrasáramos con el resto de las actividades (entiéndase pagos) y el hambre empezó a hacer estragos, "Chole" exigía su dotación del mediodía.


Así pues, mi madre me dijo que tenía antojo de un coctel de camarón, mi cabeza empezó a dar vueltas, andábamos por la zona de Pensiones y no atinaba a encontrar en mi mente un lugar triple B que satisfaga tanto su antojo como mi hambre, hice una consulta rápida a @ElcriticoMerida y a @promos_mid para saber que opciones había en la zona, y minutos antes que llegaran sus excelentes recomendaciones, encontramos frente al WalMart de esa zona, un restaurante que satisfacía su deseo de coctel y mi necesidad de alimentar a "Chole".


"El Timón" es de esos restaurantes que empiezan a surgir en Mérida, no muy grandes, poco pretenciosos, pero que por algo te llama la atención desde el exterior. Al ingresar se respira un ambiente limpio y considero que esa es una de sus cualidades a resaltar, la limpieza de su diseño de interiores, de sus baños (siempre he dicho que la calidad de un lugar va en relación al cuidado y limpieza de sus sanitarios), y en si, la limpieza, orden e iluminación de todo el lugar, además está completamente climatizado, lo cual le da un plus sobre todo con los calores que vivimos en este lugar. 


Los menús de comida llegaron enseguida, los precios son contenidos, no son económicos como la cocina económica de la esquina o elevados como un restaurante gourmet. El menú tiene tacos y tortas de mariscos (especialidad del lugar), cocteles, guisos de pescados y mariscos, postres y bebidas. Eso si, no venden bebidas alcohólicas, aquí se viene a comer de forma sana. La elección fue un coctel de camarón mediano y un filete de pescado empanizado, acompañado de agua de jamaica y un flan de queso, menú básico para calmar nuestras necesidades de alimentación a esas horas de la tarde.


El coctel estaba sabroso, atiborrado de camarones hasta la última cucharada, con lo justo de cebolla, cilantro y salsa, y conste que mi madre no es afecta a la catsup, y como dirían los mayores, dejó el plato vaso limpio. Del filete empanizado solo puedo decir ¡delicioso!, crujiente por fuera, con un color que incitaba a devorarlo, jugoso por dentro y un tamaño justo para el hambre, se acompañó de una mezcla de verduras al vapor (me hubieran gustado que estuvieran ligeramente salteadas en mantequilla y una pizca de hierbas de olor), papas a la francesa, ración de arroz blanco y aderezo de mayoneza, tal vez este último sea lo único en contra, pues la porción era algo reducida. El agua de jamaica, servida en copa globo, era refrescante, nada extraordinario, buen sabor. Y el postre, otra delicia, cremoso, de un color caramelo atractivo y con ese dulzor exacto que no empalaga, de hecho debí de haberlo acompañado de un café y disfrutarlo lentamente, pero aún quedaban otros lugares pendientes por recorrer. 


Así que si tienes hambre y estás por la zona dorada, es una muy buena opción para saciar el apetito. 


"Inmortal hasta cumplir mi misión"
Delangel.